Zanzíbar: 48 nidos de tortuga protegidos en una temporada
Sara Moulin
Voluntaria Wildlife Conservation · Zanzíbar, Tanzania
A las 2:47 de la madrugada, con la frente iluminada por una linterna de luz roja para no desorientar a los animales, vi cómo la primera tortuga de la temporada emergía del océano Índico y comenzaba su camino hacia la arena. Llevaba doce noches consecutivas de patrulla sin avistamiento. La noche trece fue diferente.
Por qué Zanzíbar es un lugar crítico para la conservación de tortugas marinas
Las costas del sur y este de Zanzíbar son zonas de nidificación para dos especies de tortuga marina: la tortuga verde (Chelonia mydas) y la tortuga boba (Caretta caretta). Ambas están clasificadas como vulnerables o en peligro en la Lista Roja de la UICN. La combinación de presión turística, pesca artesanal de arrastre y cambio climático (que altera la temperatura de la arena y por tanto el sexo de las crías) hace de estas playas un punto de intervención prioritario.
Cómo funciona el programa de conservación marina de BADILI
El programa opera en colaboración directa con Sea Sense, la principal ONG tanzana de conservación de tortugas marinas, y con el Ministerio de Recursos Naturales de Zanzíbar. Los voluntarios de BADILI no operan de forma independiente: se integran en los equipos locales existentes, bajo la coordinación de biólogos marinos tanzanos.
- Patrullas nocturnas de detección de nidificación (de 22:00 a 05:00 h)
- Registro GPS de cada nido, medición de la hembra y toma de muestras
- Protección de nidos con cámaras de exclusión de depredadores
- Monitoreo de eclosión y conteo de crías emergentes
- Educación ambiental en colegios y comunidades pesqueras locales
- Retirada de residuos plásticos en zonas de nidificación
Los números de la temporada 2024
La temporada de nidificación en Zanzíbar se extiende entre julio y enero. El equipo de la temporada 2024, formado por 14 voluntarios internacionales y 6 coordinadores locales, cerró con los mejores datos desde que el programa comenzó en 2019:
- 48 nidos registrados (máximo histórico del programa)
- 3.847 crías emergentes monitoreadas
- 2 tortugas adultas identificadas por primera vez (marcadas, sin historial previo)
- 1 nido de tortuga boba, especie menos frecuente en la zona
- 12 sesiones de formación ambiental con 340 alumnos de colegios locales
«Cada nido protegido es una decisión tomada décadas antes de que podamos ver el resultado. La conservación exige paciencia que la mayoría de las industrias no tolera.» — Amina Hassan, bióloga marina y coordinadora local del programa
Lo que cambia en ti después de doce noches de patrulla
Hay algo difícil de explicar sobre el ritmo del trabajo de conservación nocturno. No tiene la adrenalina de la medicina de urgencias ni la inmediatez visible del trabajo social. Es silencio, disciplina y la conciencia de estar haciendo una cosa pequeña dentro de un sistema enorme. Pero cuando ves emerger las primeras crías hacia el mar —esa carrera errática y frenética hacia el agua— entiendes que esto es urgente, aunque no lo parezca.
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